HealthBird, empresa tecnológica de Estados Unidos, anunció el 8 de diciembre de 2025 que deja Ecuador, luego de cuestionamientos sobre sus vínculos con CNT y el IESS, porque detectó falta de seguridad jurídica.
HealthBird explica su decisión
HealthBird comunicó que no continuará operaciones en Ecuador. La firma señaló en un documento interno que no firmó contrato con el Estado. Además, mencionó que el proceso con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no avanzó hacia una relación formal. Por eso la empresa indicó que no existió un compromiso contractual.
La compañía recordó que en julio de 2025 firmó un acuerdo comercial con la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT). Según el documento, ese convenio solo permitió el desarrollo de una aplicación piloto. También aclaró que la herramienta estuvo disponible de forma temporal en App Store y Google Play.
Asimismo, HealthBird afirmó que el proyecto para un sistema de gestión hospitalaria del IESS seguía en evaluación y no contaba con documentos habilitantes. Por eso señaló que las versiones difundidas no coincidían con los registros del proceso.
Polémica sobre el proyecto del IESS
El documento de la empresa indicó que en las últimas semanas se generó una narrativa cargada de dudas. Además, mencionó que no se distinguió entre el acuerdo con CNT y las gestiones exploratorias del Ministerio de Salud y el IESS. Con eso, HealthBird señaló que se difundieron interpretaciones que no tenían sustento técnico.
También indicó que las especulaciones afectaron su operación en Ecuador. La firma sostuvo que la discusión pública se alimentó de mensajes sin respaldo documental. Además, afirmó que esta situación generó un ambiente adverso para continuar con sus planes.
Por otro lado, HealthBird no incluyó respuestas específicas sobre reportes de prensa que mostraron oficinas vacías. La empresa solo reiteró que el piloto con CNT no implicó una instalación operativa permanente en el país.
Contexto del sector y dudas pendientes
La salida de HealthBird ocurre en un momento en que el sistema de salud pública debate mejoras tecnológicas. Además, el IESS y CNT mantienen procesos para modernizar plataformas internas. Por eso el caso generó atención y presión política.
Aunque la empresa confirmó su retiro, el documento no detalla si prevé acciones adicionales. También deja abierta la discusión sobre cómo el país puede atraer proveedores tecnológicos internacionales. Además, queda pendiente la revisión de los procesos de contratación para evitar nuevos cuestionamientos.
La situación revive debates sobre seguridad jurídica, inversión y transparencia en Ecuador. Por eso el tema seguirá en análisis institucional mientras avanza la revisión interna de los organismos involucrados.
