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Vivir en Estados Unidos implica adaptarse a normas sociales, educativas y médicas muy distintas a las de Ecuador. Para Alejandra Jaramillo, sin embargo, hay límites que no está dispuesta a cruzar, especialmente cuando se trata de la salud física y emocional de su hijo Sebastián.
Durante una conversación íntima en el reality ¿Apostarías por mí?, la presentadora abrió su corazón y compartió una de las decisiones más difíciles que ha tenido que tomar como madre: negarse a que su hijo sea medicado tras ser diagnosticado con hiperactividad, una condición ampliamente tratada con fármacos en el sistema estadounidense.
“Lo más fácil es mandar una pastilla”
Alejandra relató que, una vez detectada la hiperactividad en Sebastián, la respuesta inmediata del entorno fue sugerir medicación como solución. Una postura que ella rechazó desde el inicio.
“En Estados Unidos lo más fácil del mundo es decir: ‘Tómate esta pastilla. Ah, es hiperactivo, se mueve mucho, tómate esta pastilla para que te quedes quieto’”, contó ante sus compañeros del reality. “Eso es lo más fácil y yo firmé para que el niño no pueda tomar pastillas”, añadió con firmeza.
Según explicó, su decisión no parte de la negación del diagnóstico, sino de la convicción de que existen alternativas para canalizar la energía de un niño sin recurrir inmediatamente a fármacos.
Asumir la responsabilidad como madre
La presentadora también reveló que dejó instrucciones claras en la institución educativa de su hijo, asumiendo cualquier responsabilidad que pudiera surgir a raíz de su decisión. Alejandra aseguró que prefirió involucrarse directamente antes que permitir un tratamiento con el que no se sentía cómoda.
“Si te caes o te pasa algo, que me llamen a mí. Yo te llevo al hospital y yo veo lo que va a pasar. Pero si no, no”, recordó haberle dicho a Sebastián, dejando claro que su rol como madre está por encima de cualquier protocolo automático.
Este testimonio generó reacciones entre sus compañeros, quienes destacaron la valentía de Jaramillo al hablar de un tema sensible y frecuente en la crianza moderna.
La experiencia de Beta Mejía como espejo
Uno de los momentos más llamativos de la conversación surgió cuando Alejandra relacionó esta vivencia con la historia personal de su actual pareja, el creador de contenido colombiano Beta Mejía.
Según contó, Beta también fue diagnosticado con hiperactividad durante su infancia. En su caso, su madre tomó una decisión muy similar: no medicarlo y permitir que su energía se canalizara a través del deporte y la actividad física. “Eso reforzó aún más mi convicción”, señaló la presentadora, al evidenciar que el diagnóstico no necesariamente debe conducir al uso de fármacos.
Una pareja que muestra su lado más humano en televisión
Alejandra Jaramillo y Beta Mejía se han consolidado como una de las parejas más sólidas dentro de ¿Apostarías por mí?, un formato de convivencia producido por Fremantle, en el que celebridades comparten las 24 horas del día.
El programa, que se estrenó el pasado 18 de enero, ha permitido al público conocer una faceta mucho más íntima y reflexiva de la pareja, alejándose del contenido ligero que ambos suelen compartir en redes sociales.
Más allá del espectáculo
El testimonio de Alejandra Jaramillo ha generado conversación entre la audiencia, no solo por tratarse de una figura pública, sino por poner sobre la mesa un debate recurrente: la medicalización infantil y las decisiones que enfrentan los padres al criar a sus hijos en sistemas de salud altamente protocolizados.
Con su relato, la presentadora no busca imponer una postura, sino visibilizar una experiencia personal marcada por la convicción, el amor maternal y la responsabilidad asumida de forma consciente. Una historia que, lejos del espectáculo, conecta con muchas familias que enfrentan dilemas similares dentro y fuera de la pantalla.
