• 4 minutos de lectura
La situación de la seguridad ciudadana en Ecuador enfrenta complejidades al analizar las estadísticas de minoridad infractora. Durante el primer mes del año, se registraron 274 menores de edad aprehendidos o detenidos en diversos operativos a nivel nacional, según datos del Ministerio del Interior. Esta cifra refleja una problemática latente donde adolescentes, principalmente entre los 12 y 17 años, se ven involucrados en actividades que vulneran el marco legal vigente y la paz de la sociedad ecuatoriana de forma recurrente.
El reporte estadístico permite identificar que la gran mayoría de estas capturas no fueron fortuitas ni producto de investigaciones prolongadas. De los 274 menores de edad contabilizados, 257 casos correspondieron a aprehensiones en flagrancia, lo que significa que fueron interceptados por las autoridades de Ecuador en el preciso momento de ejecutar el acto ilícito. Solo 17 casos respondieron a órdenes judiciales previas, lo que subraya la inmediatez de la respuesta policial ante el crimen común.
Adolescentes de 16 y 17 años lideran las estadísticas de aprehensión
Al desglosar la información por rangos etarios, se observa que la incidencia delictiva aumenta proporcionalmente con la edad de los jóvenes. Los datos señalan que los adolescentes de 17 años encabezan la lista con 119 casos, seguidos por los de 16 años con 81 registros de 274 menores de edad detenidos. Esta tendencia muestra que la población que está por alcanzar la mayoría de edad es la más vulnerable a ser reclutada o participar en redes de delincuencia organizada o común.
En contraste, los rangos de menor edad presentan cifras inferiores, aunque no menos preocupantes para el sistema de protección social. Se reportaron 42 casos de menores de 15 años, 23 casos de 14 años y 8 adolescentes de 13 años bajo custodia oficial. El registro más bajo corresponde a un niño de 12 años, evidenciando que la exposición a la criminalidad comienza a edades alarmantemente tempranas, afectando el tejido social y el futuro juvenil.
Delitos contra la propiedad y narcotráfico: las causas principales
Los motivos detrás de estas detenciones revelan una inclinación hacia delitos que afectan directamente el patrimonio y la seguridad pública en Ecuador. La causa con mayor frecuencia son los delitos contra el derecho a la propiedad, sumando 83 casos donde los robos son la figura principal entre los 274 menores de edad procesados. Asimismo, 63 adolescentes fueron vinculados a delitos contra la seguridad pública, categoría que incluye la tenencia ilegal de armas de fuego y otros artefactos peligrosos.
El tráfico ilícito de sustancias en Ecuador también ocupa un lugar preponderante en las estadísticas oficiales de enero. Un total de 52 menores fueron interceptados en actividades relacionadas con el microtráfico o transporte de drogas, una cifra que supera a los delitos contra la libertad personal, que registraron 15 casos vinculados a secuestros o extorsiones. Estas tipologías demuestran una diversificación de las infracciones cometidas por menores, quienes ahora enfrentan cargos por tentativas de homicidio e incluso terrorismo.
Guayas y el litoral concentran la mayor operatividad policial
Geográficamente, el mapa de la minoridad infractora se concentra con fuerza en la región Costa. La provincia de Guayas lidera las estadísticas nacionales con 82 casos, lo que representa aproximadamente el $30%$ del total de los 274 menores de edad registrados en el país. Manabí, con 29 casos, y Esmeraldas, con 26, completan un triángulo crítico en el litoral donde la vigilancia y el control estatal han tenido que intensificarse para frenar el avance de la delincuencia juvenil.
Pichincha aparece como el segundo foco de mayor incidencia a nivel nacional y el principal en la Sierra, con 33 registros. Mientras tanto, en provincias como Los Ríos se contabilizaron 22 casos, consolidando la tendencia de alta conflictividad en zonas costeras. Otras provincias serranas como Azuay y Cotopaxi muestran cifras menores, con 6 casos cada una, lo que denota una distribución territorial desigual pero persistente en casi todas las jurisdicciones del territorio ecuatoriano.
Situación en la Amazonía y Galápagos durante enero
La región amazónica no es ajena a esta realidad, aunque sus cifras son proporcionalmente menores a las del litoral. Morona Santiago lidera esta zona con 8 casos de 274 menores de edad aprehendidos, seguida de cerca por Zamora Chinchipe con 7 registros. En provincias como Pastaza, Napo y Sucumbíos, las cifras oscilan entre los 3 y 4 casos, mientras que Orellana reportó el índice más bajo con un solo adolescente detenido por las autoridades competentes en sus operativos de control territorial.
La provincia insular de Galápagos reportó 2 casos, completando un panorama que abarca 22 provincias del país. Es relevante notar que, a pesar de la dispersión geográfica, los delitos graves como el sicariato o la financiación del terrorismo, aunque con menor número de casos (11 y 4 respectivamente), marcan una alerta sobre la gravedad de las conductas delictivas. La intervención estatal se vuelve urgente para procesar a estos 274 menores de edad bajo un enfoque de rehabilitación integral.
