• 2 minutos de lectura
El Modo de seguridad base representa el último avance de Microsoft para proteger a los usuarios de Windows globalmente. Esta herramienta forma parte de la Iniciativa de Futuro Seguro, diseñada para robustecer la integridad estructural de los ordenadores.
La compañía tecnológica impulsa la confianza digital mediante la transparencia y el consentimiento explícito del usuario final. Además, estas funciones complementan los controles existentes, como el Control Inteligente de Aplicaciones, para elevar los estándares de protección.
Protección total con el Modo de seguridad base
El Modo de seguridad base garantiza que el sistema operativo solo ejecute servicios, controladores y aplicaciones que posean firmas digitales. Esta medida restrictiva tiene como objetivo principal “proteger el sistema contra manipulaciones o cambios no autorizados” en tiempo real.
Por consiguiente, los ciberdelincuentes enfrentan mayores obstáculos al intentar introducir código malicioso en el núcleo del software. En consecuencia, la estabilidad del sistema mejora significativamente al evitar programas que carecen de validación oficial por Microsoft.
Transparencia y control de permisos
La transparencia de usuario acompaña al Modo de seguridad base para ofrecer una experiencia similar a los teléfonos inteligentes. El sistema ahora emite avisos de aplicaciones cuando estas intentan acceder a recursos críticos como la cámara o archivos.
Esta novedad previene la instalación accidental de software no deseado que compromete la privacidad de las personas. Del mismo modo, el usuario mantiene la autoridad total para permitir o denegar estas solicitudes de acceso sensibles.
Gestión avanzada para administradores de TI
Tanto usuarios particulares como administradores de TI gestionan el Modo de seguridad base con total flexibilidad y control absoluto. Los expertos pueden activar, desactivar o revisar las protecciones según las necesidades específicas de cada red empresarial.
Microsoft aplica lecciones valiosas aprendidas en incidentes previos para asegurar que la seguridad es primordial en sus productos. Finalmente, estas herramientas consolidan un entorno digital más resiliente frente a las amenazas emergentes en el panorama actual.
