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El Consorcio Lodana inició esta semana la construcción de los muros laterales del segundo puente en la parroquia Lodana, cantón Santa Ana. Tras culminar el muro central, la obra civil avanza para restablecer el flujo vehicular directo hacia Portoviejo. Los trabajos se ejecutan bajo presión climática por el inicio del invierno, que amenaza con elevar el nivel del estero Lodana.
Estado actual de la infraestructura
Durante un recorrido realizado el pasado viernes, se constató que la estructura central del muro ya se encuentra finalizada según el cronograma.
Actualmente, los obreros concentran sus esfuerzos en los muros laterales del puente de Lodana, elementos fundamentales para la estabilidad del nuevo viaducto que conectará la provincia.
La ejecución de estas labores es prioritaria antes de que el caudal del estero aumente desproporcionadamente por las precipitaciones registradas recientemente.
Demolición y componentes técnicos
En el pasado mes de enero, se terminó de derribar la estructura provisional del carril del puente de Lodana que funcionaba desde el terremoto de abril de 2017.
Aquel viaducto prestó servicio tras el colapso del lado derecho, pero ahora da paso a una infraestructura moderna y definitiva para los conductores.
Los trabajos programados para esta fase son técnica y estructuralmente similares a los ejecutados en el primer puente, habilitado en diciembre pasado.
El hincado de los 34 pilotes
Uno de los componentes más vitales del puente de Lodana es el hincado de 34 pilotes de alta resistencia técnica.
Se tiene previsto instalar 17 pilotes en cada extremo de la estructura para garantizar el soporte de las cargas vehiculares pesadas diarias.
Sin embargo, para este rubro específico, el consorcio encargado todavía no tiene una fecha definida de inicio dentro del cronograma de febrero.
Dimensiones y vigas de gran tonelaje
Otro paso crucial será la colocación de 6 vigas prefabricadas, las cuales poseen dimensiones masivas que requieren una logística de transporte especializada.
Cada una de estas vigas tiene un peso aproximado de 37 toneladas y una longitud lineal que alcanza los 35 metros de distancia.
Además, estas piezas fundamentales para el tablero del puente cuentan con una altura de 1 metro con 55 centímetros para mayor rigidez.

Inversión y ritmo de trabajo
Un morador del sector destacó que, desde el inicio de la construcción, las cuadrillas no han parado los trabajos en ningún momento.
La obra está valorada en 7 millones de dólares, representando una de las inversiones más significativas para la conectividad vial de Santa Ana.
El compromiso del consorcio es mantener el ritmo operativo pese a que el aumento de lluvias ya es evidente en la zona norte.
Conectividad con la capital manabita
Este segundo puente es el complemento necesario para normalizar totalmente la circulación en la ruta Santa Ana-Portoviejo, una vía de alto tráfico.
La finalización de los muros laterales permitirá avanzar hacia la fase de asfaltado y señalización definitiva de este carril de salida regional.
Los habitantes esperan que la obra se entregue a tiempo para evitar las complicaciones logísticas que solían ocurrir durante los inviernos más fuertes.
Con información de Miguel Cedeño
