• 4 minutos de lectura
Efectivos del Ejército Ecuatoriano, mediante una operación de inteligencia militar, aprehendieron al ciudadano Andy V., alias “Gordo Andy”, la noche del miércoles 4 de febrero de 2026 en el paso lateral del cantón Tosagua, provincia de Manabí. El sujeto, presunto miembro del Grupo Armado Organizado (GAO) “Los Lobos”, transportaba aproximadamente 1.5 toneladas de drogas ocultas en un vehículo, con el objetivo de movilizar el cargamento hacia puntos estratégicos de distribución o exportación ilícita.
Detalles de la interceptación de la droga en Tosagua
La operación militar se desencadenó tras una serie de labores de inteligencia que permitieron identificar el movimiento de un cargamento de droga de gran magnitud. Alrededor de las 19:45 horas, los uniformados establecieron un cerco de seguridad en el paso lateral de Tosagua, logrando interceptar un vehículo liviano que intentaba evadir los controles establecidos en esta ruta conectora de la provincia de Manabí.
Al realizar la inspección minuciosa del automotor, el personal militar halló 40 sacos de yute que contenían bloques de sustancias catalogadas como ilícitas. El conductor, identificado como Andy V., no pudo justificar la procedencia ni el contenido de la carga, procediéndose de inmediato a su neutralización y aprehensión bajo los protocolos de uso progresivo de la fuerza y respeto a los derechos humanos.
Perfil del aprehendido y vínculos con el GAO
Alias “Gordo Andy” es señalado por las autoridades de inteligencia como un presunto integrante activo de “Los Lobos”, una de las organizaciones calificadas como terroristas por el Gobierno Nacional debido a su vinculación con el narcotráfico, sicariato y extorsión. La captura representa un impacto significativo a la logística operativa de este grupo en la zona costera del país, donde se disputan rutas de envío.
Tras la detención, tanto el sospechoso como la evidencia fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad hacia el Fuerte Militar Manabí, ubicado en el cantón Portoviejo. En este recinto militar, las autoridades ofrecieron detalles adicionales sobre el pesaje oficial y la presunta ruta que seguía el cargamento antes de ser interceptado por las patrullas del Ejército Ecuatoriano.

Logística del decomiso y cadena de custodia
El cargamento, que suma un peso aproximado de 1.500 kilogramos, estaba distribuido en paquetes rectangulares envueltos en cinta adhesiva, una modalidad común utilizada por las organizaciones criminales para el transporte terrestre. El personal especializado de la Policía y la Fiscalía fue notificado del decomiso para iniciar el proceso de cadena de custodia y las pruebas de campo correspondientes.
Durante la rueda de prensa efectuada en la Portoviejo, se destacó que la incautación afecta directamente las finanzas de las estructuras criminales, restando millones de dólares en el mercado internacional. Los 40 sacos decomisados permanecen bajo resguardo mientras se realizan las pericias que determinarán la pureza y el tipo exacto de alcaloide incautado en el operativo.
Procedimientos legales y operativos vigentes
El aprehendido, Andy V., fue puesto a órdenes de las autoridades judiciales para la respectiva audiencia de calificación de flagrancia. Se espera que la Fiscalía formule cargos por tráfico ilícito de sustancias a gran escala, delito que conlleva penas privativas de libertad severas según el Código Orgánico Integral Penal (COIP) vigente.
Este operativo se suma a las acciones permanentes que las Fuerzas Armadas ejecutan bajo el decreto de conflicto armado interno. La vigilancia en los ejes viales de Manabí se ha intensificado debido a que la provincia es considerada un punto crítico para el acopio de drogas que posteriormente son enviadas hacia el exterior a través de puertos y perfiles costaneros.
Compromiso de las Fuerzas Armadas
El mando militar enfatizó que estas acciones son parte de una estrategia integral para recuperar la paz en el territorio ecuatoriano. La lucha contra el crimen organizado transnacional continúa siendo la prioridad de las operaciones de ámbito interno, enfocándose en desarticular los brazos logísticos de los grupos identificados como GAO.
La ciudadanía ha sido instada a colaborar mediante la denuncia de actividades sospechosas, mientras el Ejército Ecuatoriano reafirma su presencia en zonas de alta conflictividad. El decomiso en Tosagua se perfila como uno de los más importantes en lo que va del primer trimestre del año 2026, evidenciando la eficacia de la inteligencia militar en el territorio manabita.
