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La misión Artemis II de la NASA alcanzó este lunes 6 de abril de 2026 un hito crítico en su cronograma al completar con éxito su tránsito por la cara oculta de la Luna. Tras un periodo de silencio radial previsto debido a la interposición de la masa lunar, la nave espacial Orión restableció comunicación con la Red del Espacio Profundo en la Tierra a las 18h34 (hora de Ecuador), confirmando la integridad de sus sistemas.
Tras retomar contacto con la tierra, la cápsula Orión se mantendrá durante una hora en pausa para permitir la observación de los astronautas a la luna y al espacio en general. Luego de aquello se pondrá en ejecución la trayectoria de “retorno libre” para el viaje de vuelta hacia la tierra. Este vuelo tripulado, que representa el regreso de la humanidad a las inmediaciones lunares tras más de 50 años, se encuentra ahora en su fase final de navegación.
Artemis II ya planea su trayectoria de regreso
Según los datos técnicos proporcionados por el centro de control en Houston, la cápsula Orión está aprovechando la asistencia gravitatoria del satélite natural para dirigirse nuevamente hacia nuestro planeta sin necesidad de realizar propulsiones adicionales de gran magnitud.
El objetivo principal de esta maniobra era validar la capacidad de supervivencia y operatividad de la nave en el entorno del espacio profundo. La tripulación, compuesta por cuatro astronautas, ha reportado condiciones estables a bordo mientras la nave se aleja de la órbita lunar para iniciar el descenso balístico hacia la atmósfera terrestre. La trayectoria actual sitúa el punto de impacto y recuperación en las aguas del Océano Pacífico, con un amerizaje programado para el próximo viernes 10 de abril de 2026.
La importancia de Artemis II radica en ser la antesala de la misión Artemis III, que tiene como fin último el descenso de astronautas en el polo sur lunar. Los datos recolectados durante este paso por la cara oculta —región que no es visible desde la Tierra— son fundamentales para ajustar los parámetros de navegación y protección radiológica de futuras misiones de larga duración.
El amerizaje de la cápsula Orión será el 10 de abril
La recuperación exitosa de la comunicación tras el bloqueo lunar demuestra la eficacia de los sistemas de antenas de alta ganancia instalados en el módulo de servicio de la nave. Expertos en ingeniería aeroespacial destacan que el concepto de “retorno libre” es una medida de seguridad esencial, ya que garantiza que la nave regrese a la Tierra incluso en el caso hipotético de una falla en el sistema de propulsión principal.
De cumplirse los tiempos establecidos, el regreso de la cápsula Orión el 10 de abril marcará el cierre exitoso de una misión que ha captado la atención global, consolidando el programa Artemis como el sucesor directo de las misiones Apolo de finales de la década de los 60 y principios de los 70.
