• 4 minutos de lectura
La colocación de piedras escolleras ha sido el principal recurso de la Prefectura de Manabí y el Municipio de Portoviejo para proteger las playas en la parroquia Crucita. Durante años se ha recurrido a esta obra para proteger la infraestructura y ganar playa en la parroquia Crucita.
Sin embargo, para Lorena Antón, activista cívica de este balneario, esta es una visión técnica errónea y un “despilfarro de recursos”, pues considera que no soluciona el problema de fondo, que es la pérdida de playa que también termina afectando viviendas y edificaciones en mareas altas. “Lejos de proteger, las piedras aumentan la erosión y la socavación del perfil costero, acelerando la pérdida de playa y la acumulación de desechos dentro de las rocas”, indicó.
Según Antón, las autoridades han ignorado que la defensa debe ser mar adentro para disipar la energía del oleaje antes de que llegue a la costa. “Colocar piedras en la arena no es ingeniería de protección, es enterrar el dinero del pueblo”, señaló.
El malecón de Crucita fue rehabilitado
Cabe mencionar que el malecón de Crucita que rehabilitado por la Prefectura de Manabí con un monto total que superó los $1’360,000. Los trabajos se realizaron en un tramo de 2,5 kilómetros del malecón. La obra incluyó asfaltado, protección con piedra escollera, aceras y bordillos.
Inicialmente se habían contratado 3.200 metros cúbicos de piedra, pero debido a la severidad de las condiciones climáticas y la aparición de socavones, la necesidad aumentó a volúmenes de entre 6.000 y 10.000 metros cúbicos para cubrir los tramos más críticos. Sin embargo, tras la culminación de los trabajos, el mar volvió a golpear con fuerza a inicios del 2025, provocando hundimientos en al menos 20 puntos a lo largo del malecón. Entonces, el área debió ser intervenida nuevamente.
Crucita, la playa con mayor nivel de erosión
Roberto Briones, director municipal de Gestión de Riesgo y Sostenibilidad Ambiental, reconoce que Crucita es, actualmente, la playa con mayor nivel de erosión en todo el perfil costero del país. Este fenómeno, explica, afecta la zona aproximadamente desde 2016, sin que hasta ahora se haya logrado una solución estructural efectiva. La ausencia de obras de protección costera como espigones ha permitido que el mar avance progresivamente, afectando tanto el terreno como las construcciones cercanas.
Según Briones, la combinación de mareas altas y crecidas del río que desembocan en la playa dificulta el drenaje natural, provocando desbordamientos frecuentes, afectando viviendas y al malecón. “Solo en 2025, entre 40 y 60 familias resultaron afectadas por los efectos combinados de oleajes intensos, aguajes y el aumento del nivel del río”, indicó.
Frente a este escenario, expertos advierten sobre la urgencia de implementar medidas integrales que incluyan infraestructura de protección costera, planificación territorial y procesos administrativos claros.

¿Muros de espigones o reubicación?
Xavier Valencia, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Técnica de Manabí (UTM), en Crucita existe una vulnerabilidad de los materiales del perfil de su costero. Este dato fue revelado por un estudio que realizó hace dos años un estudiante de pregrado de la UTM, junto a Kevin Chunga, experto en erosión en límites costeros, recordó Valencia.
“Tomando en cuenta aquello, encarar o querer enfrentar a la naturaleza con infraestructura, siempre llevamos las de perder. El mar, a la larga, es más poderoso y va a terminar destruyendo cualquier infraestructura que se quiera implementar”, aseguró el docente.
Para le experto, los espigones pueden ser una solución de mayor impacto y más técnica. Pero, también sería apropiado reubicar a la gente que está con mayor vulnerabilidad al frente del mar, en lugares más seguros y ampliar espacios de recreación para la colectividad y los turistas, añadió. “Es decir, no esa estrategia de querer enfrentar a la naturaleza con infraestructura, que es parte de este criterio histórico occidental. Tenemos que aprender a convivir con la naturaleza, no enfrentarla”, recalcó.
En la actualidad, el Municipiode Portoviejo ha iniciado un proceso para la contratación de una actualización de los estudios del proyecto de construcción de varios muros de espigones en Crucita. Según las autoridades municipales, el objetivo es construir uno de los cuatro que contempla el proyecto que fue presentado en el Comité de la Reconstrucción en 2017, tras el terremoto del 2016, durante la administración del exalcalde, Agustín Casanova.
